Las fugas de refrigerante no solo afectan el rendimiento de tu sistema de aire acondicionado o calefacción (bomba de calor), sino que también impactan negativamente el medio ambiente. Es por ello que la detección y reparación oportuna de estas fugas es una responsabilidad crucial.

La historia de los refrigerantes, iniciada con el amoníaco sintetizado en 1823, es fundamental para entender la evolución tecnológica y su impacto en la vida cotidiana. Desde el innovador sistema de absorción de vapor de Ferdinand Carré en 1858, hasta su uso en la producción de hielo y más allá, el amoníaco ha jugado un papel crucial en la refrigeración

El R-515B se clasifica como un refrigerante A1 y tiene un Potencial de Calentamiento Global (PCG) de aproximadamente 287.

El R-471A se clasifica como un refrigerante tipo A1, tiene un Potencial de Calentamiento Global de 144.

Un refrigerante natural es una sustancia utilizada en sistemas de refrigeración, no agota la capa de ozono, no contribuye al calentamiento global, no contiene sustancias artificiales que puedan dañar el medio ambiente.